Zona · Rostro
Lifting facial: levanta la capa que hay bajo la piel, no la piel
Una operación para elevar una cara que ha descendido. Tirar solo de la piel queda poco natural y no dura, así que tratar la capa fascial de debajo (el SMAS) es el estándar actual.
Última comprobación 20 sept 2026
De un vistazo
- Tiempo de quirófano
- 180–300 min
- Anestesia
- General
- Vuelta a la normalidad
- 14–21 días
- Hasta la forma definitiva
- 6–12 meses
- Cicatriz
- Donde no se ve
- ¿Se puede deshacer?
- No se puede deshacer
- Coste relativo
- El más alto
El coste no es un importe, sino una banda entre las cirugías de este sitio. Está medido con una vara distinta de la banda de coste de las páginas de procedimientos, así que no se pueden comparar.
Qué hace la operación
Una cara no cae solo por la piel. Bajo ella hay una capa fascial llamada SMAS, debajo hay grasa, y unos ligamentos lo sostienen todo. Con la edad, el conjunto desciende junto.
Por eso ya no se hacen liftings solo de piel. La piel estirada vuelve a ceder y, mientras tanto, la cara solo parece tirante. Ahí está, en buena medida, por qué los liftings antiguos se veían artificiales.
El enfoque actual levanta la piel, tensa y fija el SMAS que hay debajo, y luego vuelve a colocar la piel sin tensión. La tracción la soporta la capa inferior, no la piel.
Los nombres varían con la extensión: desde solo óvalo y cuello, pasando por el tercio medio, hasta incluir frente y cejas.
Las incisiones siguen el nacimiento del pelo y el contorno de la oreja. Son sitios discretos, pero no es lo mismo que no tener cicatriz.
Lo que conviene saber
Tiene de las recuperaciones más largas de este sitio. A las dos o tres semanas se puede salir, pero la línea de la cara tarda de seis meses a un año en asentarse.
La sensibilidad cambia una temporada. El adormecimiento alrededor de la oreja y en la mejilla es frecuente y suele volver en meses, aunque algo puede quedar.
Rara vez puede lesionarse el nervio facial. Los nervios que mueven la expresión discurren justo bajo el SMAS. La mayoría de esas lesiones son temporales, pero es el riesgo más grave de la operación.
El hematoma es la complicación precoz más común: sangre acumulada bajo la zona levantada, que hay que drenar pronto. La hipertensión y el tabaco elevan el riesgo.
Las cicatrices y el nacimiento del pelo pueden desplazarse. La incisión preauricular puede ensancharse y la patilla puede subir.
Si se hincha de golpe un solo lado, si el dolor empeora o si media cara no se mueve, avise de inmediato.
Lo que decide el resultado
No fumar pesa especialmente aquí. Una vez levantada, la piel sobrevive del riego que le llega por los bordes. El tabaco reduce ese riego y dispara el riesgo de que la piel necrose. Muchos sitios ponen como condición un periodo de abstinencia.
Perder volumen y descender son problemas distintos. Si la cara se ve mayor porque se ha vaciado, tirar sin más puede dejarla más demacrada. Por eso suele valorarse a la vez injerto de grasa o relleno.
Esta operación no cambia la calidad de la piel. Pigmento, líneas finas y textura siguen igual. Eso corresponde al láser fraccionado y a los láseres de pigmento.
Decida de antemano si se incluye el cuello. Si se eleva la cara y se deja el cuello, el límite se nota.
Ordene antes la tensión arterial y la medicación que toma. Influyen directamente en el riesgo de hematoma.
Antes de decidir
No atrasa el reloj: lo pone en hora una vez. Mejora el estado del momento de la cirugía, y el envejecimiento continúa. Cuánto se mantiene depende de la edad, de la piel y de cómo se vive.
No se puede deshacer. Una capa fascial fijada y la piel extirpada no vuelven.
Los procedimientos no quirúrgicos comparten objetivo pero no escala. Ulthera, Thermage y los hilos se recuperan rápido pero cambian menos; aquí es al revés. No son sustitutos entre sí sino escalones distintos.
Rara vez hay motivo para adelantar la edad. Hecho demasiado pronto, sube la probabilidad de repetirlo dentro de su propia duración.
Si conviene hacérselo se decide con un médico, y es mejor no decidirlo con una sola consulta.
Si conviene hacérselo es algo que se decide con un médico.