Zona · Mandíbula y contorno
Cirugía ortognática — no lima la mandíbula: corta los huesos maxilares y los mueve
Se cortan el maxilar superior y la mandíbula y se reposicionan hacia delante, atrás, arriba, abajo o de lado, y se fijan. Es la operación más grande de esta capa, y la ortodoncia antes y después suele llevar todo el proceso a uno o dos años. Tampoco se clasifica como puramente estética: la función masticatoria y la mordida están implicadas.
Última comprobación 21 sept 2026
De un vistazo
- Tiempo de quirófano
- 240–420 min
- Anestesia
- General
- Vuelta a la normalidad
- 21–42 días
- Hasta la forma definitiva
- 6–12 meses
- Cicatriz
- Donde no se ve
- ¿Se puede deshacer?
- No se puede deshacer
- Coste relativo
- El más alto
El coste no es un importe, sino una banda entre las cirugías de este sitio. Está medido con una vara distinta de la banda de coste de las páginas de procedimientos, así que no se pueden comparar.
Qué hace la operación
La cirugía ortognática corta el maxilar superior y la mandíbula, los mueve y los fija con placas.
Se confunde a menudo con el contorno facial, pero hacen cosas distintas. El contorno lima la superficie externa del hueso para cambiar anchura y línea; la ortognática corta el hueso y mueve la pieza entera. Lo que significa que cambia la forma en que encajan los dientes.
Eso es lo primero que hay que entender en esta página. Si se mueven los maxilares cambia la mordida; si cambia la mordida cambia la masticación. Por eso esta operación se hace como un paquete con la ortodoncia.
- Ortodoncia prequirúrgica — primero se mueven los dientes para que encajen una vez reposicionado el hueso. Durante ese periodo se pasa por una fase en que la cara parece menos alineada, no más.
- Cirugía
- Ortodoncia posquirúrgica — se afina la mordida en su nueva posición.
Todo el calendario suele ser de uno a dos años. La cirugía en sí es un día dentro de él.
Y se realiza a menudo cuando hay función implicada: prognatismo, mentón retruido, asimetría, mordida abierta. En esos casos es menos una operación estética que una operación sobre la función, y el criterio corresponde a la ortodoncia y a la cirugía oral y maxilofacial.
Las incisiones van dentro de la boca, así que no se ve ninguna cicatriz por fuera.
Lo que conviene saber
El labio inferior y el mentón se quedan dormidos. El nervio alveolar inferior pasa por donde se corta la mandíbula, y esta es la secuela más frecuente de la operación. La mayor parte vuelve a lo largo de meses, pero que quede algo de forma permanente no es raro. Escuche esto con claridad antes de operarse.
No masticará bien durante semanas. Puede haber un periodo con los maxilares sujetos con elásticos o fijación, y dieta líquida durante él. Perder peso es lo normal.
La hinchazón es la mayor de esta capa. Las dos primeras semanas son las peores, y la forma final tarda de seis meses a un año. No juzgue el resultado antes.
La revisión es difícil. Reabrir hueso ya cortado y fijado eleva el riesgo.
Hay complicaciones raras pero graves: sangrado, infección, fallo de la fijación, problemas de la articulación temporomandibular, problemas de vía aérea. Son cuatro a siete horas bajo anestesia general.
Operar antes de terminar la ortodoncia deja una mordida que no encaja. No se salte ese orden para adelantar la fecha.
Lo que decide el resultado
Consulte donde cirugía oral y maxilofacial y ortodoncia trabajen juntas. Esta no es una operación que decida una sola persona. El plan ortodóncico y el quirúrgico tienen que construirse juntos desde el principio.
Pida ver las imágenes 3D y el plan. Hoy se usan datos de TC para simular antes de operar adónde y cuánto se moverá el hueso. Mire ese plan y pida que se lo expliquen.
Lleve por escrito los síntomas funcionales: dificultad para masticar, habla, dolor mandibular, labios que no cierran. Si solo habla de estética, el plan se inclina hacia un lado.
No fumar importa especialmente aquí. Es una operación en la que el hueso debe consolidar, y el tabaco dificulta tanto la consolidación ósea como la cicatrización de la encía.
Prepare de antemano las semanas siguientes: dieta líquida, baja laboral o académica, desplazamientos, higiene oral. Es la operación de esta capa que más preparación exige.
No lea la cara durante la hinchazón como si fuera el resultado.
Antes de decidir
No se puede deshacer. El hueso cortado en una posición nueva no vuelve atrás.
Esto no es solo la cara. Cambia la mordida, así que hay masticación, habla y a veces respiración implicadas. Por eso esta operación no se decide solo por el aspecto: tiene que haber una valoración funcional al lado.
El calendario es largo. Decidir mirando solo la fecha de la cirugía infravalora el año o dos de ortodoncia de ambos lados, parte del cual es una fase en que la cara se ve más rara, no menos.
Si solo quiere cambiar la forma de la mandíbula, hay otras opciones. El contorno facial, que reforma solo la superficie externa del hueso, y el injerto de grasa, que corrige la línea con volumen, no tocan la mordida. Operarse de ortognática sin un problema de mordida es hacer la operación más grande por el motivo más pequeño.
Piense primero si podría aceptar una alteración duradera de la sensibilidad. Es el cambio permanente más frecuente de esta operación.
Si hacerla o no se decide en consulta, y es mejor no decidirlo con el relato de una sola clínica.
Si conviene hacérselo es algo que se decide con un médico.