Zona · Ojos
Corrección de ptosis: una operación distinta de la del párpado doble, y no va de piel
Corrige el ojo que parece pequeño porque el músculo que lo abre está débil. Donde la cirugía de párpado doble hace un pliegue en la piel, esta ajusta dónde se inserta el músculo.
Última comprobación 20 sept 2026
De un vistazo
- Tiempo de quirófano
- 40–80 min
- Anestesia
- Local
- Vuelta a la normalidad
- 7–14 días
- Hasta la forma definitiva
- 3–6 meses
- Cicatriz
- Donde no se ve
- ¿Se puede deshacer?
- Solo en parte
- Coste relativo
- Bajo
El coste no es un importe, sino una banda entre las cirugías de este sitio. Está medido con una vara distinta de la banda de coste de las páginas de procedimientos, así que no se pueden comparar.
Qué hace la operación
Un ojo puede parecer pequeño por varias razones. La piel del párpado puede caer sobre él, o el músculo elevador puede estar débil, o su inserción en el párpado puede estar laxa. Lo segundo es la ptosis.
Desde fuera se parecen, pero lo que hay que arreglar es distinto. Si sobre un problema muscular solo se hace cirugía de párpado doble, se consigue el pliegue pero no un ojo mayor. Y si sobre un problema muscular solo se recorta piel, el resultado queda a medias.
La operación avanza y vuelve a fijar la inserción del músculo en el tarso, o acorta una estructura por detrás. A menudo se crea el pliegue a la vez, de modo que ambas se hacen en un mismo acto, pero son operaciones distintas.
Se realiza con anestesia local, y a menudo se le pide abrir los ojos durante la intervención para ajustar la altura.
Lo que conviene saber
La simetría exacta es difícil. Los dos ojos ya difieren en fuerza de apertura, y tanto el anestésico como la hinchazón afectan a esa fuerza. La altura fijada en quirófano no está garantizada una vez baja la inflamación.
La hipercorrección y la hipocorrección son ambas frecuentes. Si se eleva de más, el ojo no cierra del todo y la córnea se seca por la noche; si se eleva de menos, el motivo por el que fue sigue ahí.
Juzgue el resultado a los tres o seis meses. Mientras haya hinchazón suele verse demasiado abierto.
Si después el ojo no cierra del todo, si se seca mucho o si un lado queda visiblemente distinto, no lo atribuya todo a la hinchazón. Avise a quien le operó.
Lo que decide el resultado
Establezca antes la causa. Que sea la piel la que cubre o que el elevador esté débil decide qué operación necesita. Si acostumbra a abrir los ojos con la frente —cejas que suben, arrugas horizontales— eso apunta al músculo.
Una altura más contenida es más segura. Deshacer un ojo abierto de más cuesta más que abrir un poco más uno que se quedó corto.
Necesitará lágrimas artificiales una temporada. Un ojo más abierto tiene más superficie que se seca.
Diga de antemano si usó lentillas duras durante años. Puede ser la razón de que la inserción se aflojara, y cambia el plan.
Antes de decidir
Lo que se puede deshacer es limitado. Una inserción ya ajustada puede reoperarse y moverse, pero la segunda vez es más difícil y hay menos tejido.
Reoperar no es raro. Volver por asimetría o por altura es relativamente frecuente en esta cirugía. Conviene haber contado con esa posibilidad de antemano.
Si el objetivo es que el ojo se vea más grande, tenga en cuenta que esa impresión no la hace el ojo solo. La posición de la ceja, la sombra bajo el ojo y las proporciones de toda la cara actúan juntas.
Si conviene hacérselo se decide con un médico.
Si conviene hacérselo es algo que se decide con un médico.